EL PERIÓDICO cuenta como las gestiones del Ministerio de Exteriores permitieron que el director de la Fundación +34, que ayuda a presos españoles en el extranjero, fuese liberado.
«Se fue a Benín a visitar a un preso español y acabó encarcelado, acusado de terrorismo y afrontando una condena que puede ir de los 20 años de prisión a la cadena perpetua. Es el caso de Javier Casado, director de la Fundación +34, dedicada a ayudar a los presos españoles que se encuentran encarcelados en penales del extranjero. Un proyecto que arrancó hace doce años para intentar asistir a un español que fue encarcelado en Australia. El nombre a la fundación viene del prefijo telefónico español que debe marcarse para hacer una llamada desde el extranjero. Esa labor ha llevado a este vallisoletano por centros penitenciarios de todo el planeta.»


